Conclusión final
Las niñas y los niños perciben todos los días la desigualdad de género en sus hogares y sus comunidades: en los libros de texto, en los medios de comunicación y entre los adultos que los cuidan. Los padres y las madres suelen asumir responsabilidades desiguales en lo que se refiere al trabajo del hogar, de hecho, la pesada carga de atender a la familia y realizar las tareas domésticas recae en las madres. La mayoría de los trabajadores comunitarios de la salud poco cualificados y mal remunerados que atienden a los niños también son mujeres, y sus oportunidades de crecimiento profesional son limitadas. En los últimos años parece que esta brecha de desigualdad de género se está reduciendo poco a poco, aunque todavía queda mucho por hacer, Por eso, es importante que en algunos aspectos se deje de dividir y se trate de hombres y mujeres como personas que pueden elegir lo que les guste, y que por ser distinto, no significa que esté mal. La sociedad sigue asociando roles a n...